domingo, marzo 23, 2008

 

Deporte



Hablando con Álex estos días constatábamos cómo el deporte sigue siendo uno de los grandes reductos de homofobia que aún quedan por convertir en espacios de respeto a la diversidad sexual. Y es que el deporte constituye uno de los principales agentes de construcción de la masculinidad y, por desgracia, esa masculinidad tradicional continúa conllevando el desprecio de lo femenino y, sobre todo, de la homosexualidad masculina.

Hay algunos deportes liberados en los que una persona no heterosexual puede practicar ejercicio en grupo sin tener que ocultar su sexualidad. Pienso aquí en el fútbol femenino o en el voleibol ya que, no sé porqué, en todo el mundo mundial siempre han sido muy bollo el primero y muy marica el segundo. Otras disciplinas deportivas, por el contrario, se muestran recalcitrantes en su homofobia y, por su puesto, el monarca de la fobia contra los gays no podía ser otro que el deporte rey: el fútbol.

Si la masculinidad se construye en el fútbol, para el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, es explicable que los gays no se atrevan a salir del armario en este deporte ya que "creen que no serían aceptados en estas organizaciones de hombres". Como si un hombre homosexual no fuera un hombre. En cualquier caso y parafraseando al cantautor Javier Álvarez: "a ser dulce, humilde y un poco loco y no a hombre quiero tender, aunque hombre ya nací".

Ejemplos de homofobia en el mundo futbolístico podemos encontrar no miles, sino millones, como los experimentos de Luis Aragonés contándonos sus intentos de meterse el pelo de una gamba por el ano o aquel juez brasileño que sentenció que "el fútbol es un juego viril, no homosexual". Pero traigo aquí un par de ellos que por su invisibilidad, cercanía y persistencia a mi me llaman especialmente la atención. El primero de ellos ha tenido alguna resonancia en los medios en las últimas semanas, aunque lleva ya meses ocurriendo en los estadios de fútbol de primera división de toda España, y es la cancioncilla tantas veces repetida en boca de quienes tienen que mostrar su rancia hombría: "¡Guti, Guti, Guti maricón!".



La otra muestra también la llevo escuchando desde hace años en los zapping "chistosos" de los programas de fútbol y es la cantinela pidiendo al jugador del Real Madrid Iván Helguera que salga del armario.



Al margen de a que a Guti le guste o no hacer cruising en baños públicos o de que Helguera posea un armario apolillado o no (ambos extremos los desconozco y, sinceramente, me la traen floja), me parece preocupante la falta de acción y denuncia de estos casos. Y no sólo por parte de los poderes públicos -a quienes por ley correspondería- sino también de los colectivos LGBTQ. Ni las radicalas se han atrevido a plantar su pluma en el Bernabeú (¡y eso sí que sería radical!), ni las institucionalizadas han puesto una denuncia ante ningún juzgado o estamento deportivo.

La ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte de julio de 2007
considera como acto intolerante en el deporte la entonación en los recintos deportivos de cánticos, sonidos o consignas que contengan mensajes vejatorios o intimidatorios para cualquier persona por razón de su orientación sexual así como los que inciten al odio entre personas y grupos (Art. 2.2.d). El artículo 15 de esta ley permitiría al árbitro suspender provisionalmente el acto deportivo o desalojar la parte del público con comportamientos homófobos como los que se ven cada fin de semana en los campos de fútbol. De repetirse estos actos se podría incluso clausurar estadios temporalmente como sanción por infracción grave (Art. 21.f y Art. 24) .

Estas sanciones se han aplicado cuando ha habido actos racistas y, en buena medida, se ha enviado un mensaje claro de que este tipo de acciones están prohibidas en los estadios. Si a un negro le llaman "¡Negro!" o le hacen sonidos simiescos, se pone una multa o se cierra el estadio y se acabó la agresión. Si al mismo negro, o blanco, o hetero u homosexual, le llaman "¡Maricón!", aquí no pasa nada. Es la normalización de la homofobia que se da en el deporte, igual que en las aulas, y a la que nadie parece querer enfrentarse.

Es muy plausible la aparición de colectivos deportivos maribollos abiertos a todos y todas donde lo que se promueve es el respeto a la diversidad sexual en el deporte como Halegatos de Madrid, Panteres Grogues de Barcelona o Hegosport de Bilbao. Por cierto, los Eurogames del 2008 se celebran en Barcelona y aún estás a tiempo de apuntarte a casi todo.

PD: Me comentan desde la huerta que este año la Romería del Contrapasmo es el 6 de abril. Yo no creo que pueda estar, pero si os pilla cerca, no os la perdáis.


domingo, marzo 09, 2008

 

Referentes



Leyendo el número cero de UPPS MAGAZINE me encuentro con un interesante estudio sobre las actitudes de los adolescentes ante la diversidad sexual que se ha llevado a cabo en Coslada y Maspalomas. En el informe completo, que está colgado en la web, descubro interesantes datos sobre el grado de conocimiento, mejor habría que decir de desconocimiento, que tienen nuestros adolescentes sobre la realidad de las personas LGBT.

Se les preguntaba a estos chicos y chicas por el nombre de personajes públicos, de la literatura y la historia que fueran lesbianas, gays, bisexuales o transexuales. El primero que aparece en la lista es Jesús Vázquez, al que reconocen como homosexual uno de cada tres chicos o chicas ¿Es mucho? A mi, sinceramente me parece que el hecho de que más de la mitad de los adolescentes no sea capaz de nombrar a ningún personaje homosexual, ni siquiera Jesús Vázquez, Boris Izaguirre o alguna concursante del gran hermano, me resulta preocupante. Entre los personajes históricos apenas aparecen nombrados por más del 1% como homosexuales el escritor Federico García Lorca, el humanista Leonardo da Vinci y Alejandro Magno como bisexual.

Esta situación probablemente responda al hecho de que la gran mayoría de sus profesores, padres y madres o personas cercanas tampoco sea capaz de recordar algún otro nombre. Incluso muchas veces nosotros mismos –gays, lesbianas, bisexuales o transexuales– tampoco sabemos reconocer ningún referente LGBT.

No creo que sea nuestra culpa, sino que la sexualidad de aquellos personajes públicos que no son heterosexuales se sigue ocultando sistemáticamente. Y eso que dicen que “¡ser gay está de moda!”. No estará tan de moda cuando la mayoría (tonadilleras, presentadoras y alcaldesas incluidas) lo callan. Probablemente porque saben que declararse al margen de la heterosexualidad puede tener muchas más consecuencias negativas que positivas en sus vida.

Así que la Doctora Queer se ha puesto a repasar algunos nombres que le vienen a la cabeza y que, en muchos casos, pueden resultar poco menos que sorprendentes. Muchos hemos escuchado que Shakespeare tuvo relaciones sexuales y amorosas con hombres y con mujeres pero, ¿sabías que de la gloria de las letras españolas también se dice que mantuvo relaciones homosexuales? Por lo visto, Miguel de Cervantes tuvo un noviete cuando estuvo en Argel en una época en la que en la ciudad se practicaba la sexualidad homosexual de forma bastante frecuente y abierta.

Yo aún recuerdo a mi profe de literatura en secundaria diciendo que Cernuda era un maricón, no como Lorca, que era homosexual “pero reservado”. Luego se pone uno a leer y resulta que Lorca como marica, de reservado no tenía nada. Quien sí era muy reservado respecto a su homosexualidad fue el dramaturgo Jacinto Benavente. Si unimos su nombre al del poeta Vicente Aleixandre, hacen un total de dos Nobel españoles de literatura maricas contra un Nobel abiertamente homófobo (léase Cela).

Más allá de la literatura, a mi nadie me explicó que uno de los principales filósofos que a todos nos toca estudiar en el COU de entonces y el Bachillerato de hoy, Ludwig Wittgestein, se enamoraba en muchas ocasiones de jovenzuelos que combinaban la inteligencia con la inocencia. En dosmanzanas.com me entero de que el David Pinsent al que le dedica su texto fundamental “Tractatus logico-philosophicus” no es otro que el novio con el que pasó las vacaciones viajando por Islandia y Noruega en 1912 y 1913 mientras maduraba su obra.

En la Wikipedia leo que Francisco de Goya estaba enamorado de su “amigo íntimo” y contable Martín Zapater, al que termina alguna de sus cartas con pasajes homoeróticos con un romantiquísimo: “el que te ama más de lo que piensas”.

Si se nos ha negado el conocimiento de referentes homosexuales masculinos en la historia, más aún nos falta saber nombres de mujeres lesbianas y bisexuales. Pocas personas pueden nombrar a la poetisa Safo de Lesbos, pero aún menos reconocer o recordar la abierta bisexualidad de la pintora Frida Kahlo o de la pensadora Simone de Beauvoir.


En fin, quien tenga tiempo y ganas, a lo mejor puede explorar por bibliotecas o por la red nombres como los de las escritoras Ana María Moix, Esther Tusquets o Lucía Etxebarría, la cantante Chavela Vargas, el filósofo Fernando Savater, el escritor Pedro Salinas o personajes más lejanos en el tiempo como los poetas Ausías March o Luis de Góngora, el rey Enrique IV, el matemático John Nash o el economista John Keynes.


domingo, diciembre 30, 2007

 

Campañas



Hace unas semanas el Ministerio de Sanidad presentó una campaña de prevención de vih-sida específica para hombres homosexuales. Me cuenta mi amiga Maribel que en algunas listas de distribución feministas andan quejándose de que se hagan campañas específicas para el colectivo homosexual, mientras parece que las tasas están creciendo sobre todo entre las mujeres heterosexuales. La conversación duró poco cuando le conté a Maribel que la prevalencia del vih entre hombres que tiene relaciones homosexuales llega a uno de cada cinco en ciudades como Madrid y Barcelona, es decir, casi la misma que en muchos países africanos en las que existe una situación de pandemia. Además, hasta el año pasado el Ministerio no había hecho jamás ninguna campaña para gays.

Hay que ver esta manía que tenemos los colectivos marginados de, en lugar de reforzar nuestras alianzas frente a quienes nos discriminan y mantienen el poder sexista-homófobo, ponernos a discutir entre nosotras por los pocos recursos disponibles. Es como cuando para denunciar lo mal que funciona el Cercanías en Barcelona, dicen que en Madrid hay muchos trenes. Se ve que no han hecho el trayecto Atocha-Nuevos Ministerios en hora punta... Creo que lo adecuado sería pedir más dinero para el transporte público en todos lados o más campañas de prevención para todos los colectivos. Dineuros que se podrían detraer, por ejemplo, de los gastos militares.

Lo que más me llama la atención es la sosez y mojigatería de esta nueva campaña del Ministerio de Sanidad. Supongo que alguien habrá que en un momento de calentón se acuerde de Jesús Vazquez, Boris o Grande-Marlaska y decida ponerse un condón, pero creo que el mensaje está un poco manido. Algo así como "la droga mata". ¿Es que esta gente no tiene estudios, estadísticas, investigaciones para saber por qué ha vuelto a subir la transmisión del vih entre el colectivo homosexual?

En Francia ha habido un pequeño escándalo porque la asociación para el autocontrol de la publicidad ha vetado una campaña financiada con fondos públicos que nos recuerda a los maricas que "el sida todavía está ahí". El motivo ha sido que salen dos hombres desnudos besándose en la cama. Los carteles se han visto en los barrios de ambiente y en las publicaciones LGBT, pero parece que no se pueden difundir entre el gran público. Ante esto uno corre el riesgo de pensar: "¡qué pacatas estas francesas!", pero claro, luego recuerda que en la anterior campaña que el ministerio de salud español hizo para el colectivo gay, la ministra prohibió expresamente que salieran dos hombres besándose.

El viernes estuvimos con Lady Godiva en Le Depot, una disco de sexo de París, y nos encontramos con expendedores gratuitos de lubricante en cada cabina y condones a sopesquete. Todo ello financiado por una asociacion de empresarios LGBT. ¿Cuándo harán algo los empresarios que se lucran del colectivo homosexual en España para luchar contra el vih-sida? La pela, aunque sea rosa, es la pela.

Por cierto, ¡Feliz 2008!


domingo, octubre 28, 2007

 

Agresiones

Ayer andaba dándole vueltas a lo qué escribiría hoy en el blog y le comentaba a mis sisters que hay un tema sobre el que me apetecía escribir pero que no quería ser pesado dándole vueltas siempre a lo mismo. Al final Kika, que es muy sabia y está muy trabajada, me dio la clave: “Nena, el blog es tuyo y escribes en él lo que te salga del coño”.

Y es que desde hace meses me fijo inevitablemente en todas las noticias de agresiones de odio que salen en los medios de comunicación o que llegan a mis oídos. Sobre agresiones homófobas ya he podido comprobar que hay muchas más de las que pudiera haber imaginado antes y, por supuesto, muchísimas más de las que salen en los medios de comunicación. Desde este verano hemos tenido noticias de unas cuantas: en el orgullo de Madrid, en Gandía, contra transexuales en Sevilla, en Cádiz, en Vitoria, contra la escritora lesbiana Illy Ness en París, o a un chico y su amigo en la estación de Atocha de Madrid.

Teniendo en cuenta lo difícil que es denunciar una agresión de este tipo y, especialmente, que salga en los medios de comunicación, parece que estamos nada más que ante la punta del iceberg. Afortunadamente y gracias a la difusión de información por canales alternativos en internet, nos vamos enterando de algunas más, pero ahora soy consciente de muchas otras que no van más allá de denuncias en las redes de amigos y quizás familiares.

Durante esta última semana hemos vivido el impacto de ver las imágenes de este tipo de agresiones contra una chica ecuatoriana. Siendo duras, no es más que una gota en el océano de todas las agresiones que ocurren y aunque el móvil de este ataque sin sentido no sea la homofobia, sino el racismo y la xenofobia, estamos ante un ejemplo más de los llamados crímenes de odio: aquellos en los que te ves expuesto o expuesta a sufrir ataques, injurias y vejaciones por ser simplemente tú.

En este caso se ha puesto también de manifiesto la importancia de tener una ley especial contra los crímenes de odio (que incluya no sólo los ataques por homofobia, sino también por xenofobia, racismo, contra personas sin hogar, contra personas con alguna discapacidad física o psíquica...) y que tipifique directamente cualquier agresión de este tipo como delito y no como falta. Yo, debido a la agresión que sufrí, he vivido en mis carnes la injusticia de la justicia, la indefensión ante un juez o jueza que considera que aunque hayas terminado en el hospital con puntos e inconsciente, eso es una mera falta, la falta de apoyo de las administraciones...

Chapó por la Ministra de Asuntos Exteriores de Ecuador por darle asesoría legal de calidad a esta chica y por el respaldo del Gobierno español que han conseguido que este no sea un caso de faltas sino un delito (esto tiene un montón de implicaciones legales y prácticas con las que no me quiero enrollar pero que se han visto en estos días). Ojalá yo y todas las víctimas de crímenes de odio tuviéramos acceso a ese tipo de apoyo jurídico. Sólo alguna comunidad autónoma tiene algún servicio eficiente para el apoyo a las víctimas de ataque homófobos, básicamente Berdindu en el País Vaco, porque el apoyo legal que recibí yo fue bastante deficiente por no decir nulo.

A pesar de todo ello, el agresor de la chica ecuatoriana sigue aún en la calle. Igual que siguen en la calle, identificados y currando, los vigilantes jurados que cada día agreden a homosexuales en las estaciones de Atocha y Príncipe Pío de Madrid. Igual que siguen impunes y sin identificar mis agresores (a pesar de existir una grabación) y, sobre todo, igual que sigue libre e impune el agresor de Miwa, que está parapléjico y en silla de ruedas de por vida atacado simplemente por ser negro. El odio que acumulan todas estas personas contra nosotros y nosotras es tal que cuando agreden lo único que buscan es hacer el mayor daño posible. A veces nos dejamos la vida en el camino, otras veces nos quedan consecuencias físicas y, en el mejor de los casos, sólo consecuencias psicológicas.

Pero ¿quienes somos nosotros y nosotras? ¿qué hacemos para evitar que nos sigan agrediendo?

Primero pegaron a las mujeres, pero como yo no era mujer, no me importó.
Después agredieron a las maricas, pero como yo no era marica, tampoco me importó.
Luego patearon a las inmigrantes, pero como yo no era inmigrante tampoco me importó.
Más tarde quemaron a los sin hogar, pero como yo tenía hogar, tampoco me importó.
Después atacaron a las transexuales, pero como yo no era transexual, tampoco me importó.
Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde.(Martín Niemöller revisitado)


El 12 de octubre una amiga de mi novio tenía prisa por llegar a una cita y se encontró con el desfile militar de "la fiesta nacional" en Madrid. Como llegaba tarde masculló en voz alta: "¡Puto desfile!". Inmediatamente comenzaron a increparla las personas que se encontraban alrededor, llamándola "roja de mierda", "zapaterista", "provocadora"... Exaltados por la masa empezaron a empujarla hasta que la tiraron al suelo y comenzaron a darle patadas. Eran personas mayores, "gente de bien", con ropas caras y probablemente oyentes de proclamas de odio desde ondas episcopales. Alguien llamó a la policía sin que nadie evitara que uno de los "señores" agresores de unos sesenta años sacara una navaja y le hiciera un corte en la cara. Ha denunciado, pero el juez de turno ha considerado que lo ocurrido es solo una falta. Y, por supuesto, nadie excepto sus círculos cercanos se ha enterado.

El humor siempre ha sido un arma de defensa de los colectivos perseguidos y discriminados, así que termino esta entrada con un vídeo que comienza con una agresión pero que muestra que el mamarrachismo es universal y también triunfa entre las maricas y trans francesas:




¡Feliz semana!



domingo, octubre 21, 2007

 

Abdución

¡Cuatro meses sin aparecer por el ciberespacio! No pretendo justificarme ahora, sino contar un poco mi desaparición. Lo dejamos con la llegada del eurorgullo, que parece ahora tan lejano…

Estuve en algunas fiestecillas y eventos previos, pero el macroevento macromanifestivo me lo perdí. Bueno, sólo en parte porque esa tarde, cuando nosecuántos millones de desviadas se apartaban de su camino para desembarcar en Chueca, yo me fui un ratito al Infinitamente huertano y maricón: una fiesta en medio de un páramo en el planeta murciano en el que MM y sus amigas nos invitaron a Paloma y a mí a tomarnos un algo. En relación tamaño, calidad y precio, la Murcia maribollo no tiene parangón. No pudimos quedarnos mucho porque estábamos en camino a la abducción.

Abducción: “supuesto secuestro de seres humanos, llevado a cabo por criaturas especiales”. Así me tiré medio verano fuera de este mundo con un paréntesis en Miraflores de la Sierra en el que pude performarme de nuevo con las Viscoelásticas. ¡Tengo mucho que mejorar como mujer! Perder unos kilos tampoco me vendría nada mal, así que me he decidido a apuntarme a utilizar eso de la bicicrítica, que este no es un buen momento para dejar las magdalenas. Hace tres día me estrené y aún me duelen las piernas.

A mi vuelta al Madrid agostil –mi Madrid favorito– me encontré con la tesis a medio terminar. Resultado: ENCIERRO TOTAL.

Y ahora, con la tesis casi acabada, en el exilio, sin casa y a la espera de inspiración dominical, la doctora vuelve.


domingo, junio 24, 2007

 

Truños



Mañana comienza la semana del orgullo y las cosas por el mundo maribollo andan moviditas. Y eso que ya se sabe: a río marica revuelto, ganancia de homófobos.

Calentaba motores el director de la revista "Shangay Express" cuando comentaba en uno de sus últimos editoriales que a cuenta del orgullo de este año no han dejado de sufrir "engaños, manipulaciones, amenazas, demandas, chantajes, insultos y puñaladas por la espalda de, incluso, los que en tiempos pasados iban de nuestra mano". ¡Olé! Y se queda tan pancho, enciende el ventilador de repartir mierda sin darse cuenta de que salpica a todo quisque que colabore en la organización del orgullo. Eso es hacer causa. Chico, si vas a meterte en esos berenjenales, por lo menos da una pista sobre de qué personas o grupos estás hablando. Lo peor es que creo haber leído algo similar también en otra revista gratuita gay. Y si de revistas hablamos, no podemos dejar de lado lo de la Zero, que con su entrevista y portada al realcalde de Madrid, Gallardón, ha dividido a sus lectores, a algunos de los que por allí escribían y a muchas maricas.

Luego tenemos el manifiesto del llamado Bloque Alternativo de Liberación Sexual, en el que algunos colectivos se desmarcan de algunos aspectos de la semana del orgullo como el riesgo de que se despolitice o comercialice; contramanifiesto de la FELGTB y COGAM en el que les recuerdan que ellos forman parte de las redes que apoyan la manifestación estatal; y recontramanifiesto del Bloque en el que dicen que están muy enfadadas de que les critiquen en manifiestos... ¡Qué lío mari! Total, lo importante es que todas y todos estemos esta semana participando en los actos y, sobre todo, en la manifestación, que el enemigo no lo tenemos al lado, sino enfrente. Y todavía sigue dando guerra. Menos manifiesto y más manifestación.

El caso es que entre manifiesto que va, manifiesto que viene, estoy viendo que poco a poco va ganando terreno un concepto que a mi me parece un truño: elegetebefobia (o LGBTfobia, GLBTfobia y todas sus variantes posibles...).

Motivos por los que me parece un truño:


- en primer lugar por eso, porque aún no nos hemos puesto de acuerdo en el orden de las siglas y si buscas por google te vuelves loca (más de lo que ya andamos). Por cierto, aparecen poquísimas referencias respecto a LGBTfobia, especialmente si lo comparamos con la alternativa comúnmente aceptada y universalmente utilizada: homofobia.

- en segundo lugar porque me parece impronunciable y más que lo va a seguir siendo cuando, en ese espíritu de acomodar la diversidad que parece estar detrás de la decisión de utilizar este palabro, le sigamos añadiendo siglas como la I de las personas intersexuales, la Q de las queer, la C de quienes están en cuestionamiento: ¿elegetebeicucefobia? ¿y por qué no esternocleidomastoideo?

- en tercer lugar porque estratégicamente pienso que es un error de calado. Los que trabajamos en estos temas sabemos que la mayoría de la gente no conoce ni siquiera el significado de la palabra homofobia, pero poco a poco este término se va abriendo camino (hasta los muy poco progres académicos de la lengua ya lo han aceptado en el diccionario de la RAE). ¿Tenemos que empezar ahora otra nueva batalla para que conozcan este truño? ¡No, por favor! Este es el argumento que también señala Louis Georges Tin, el creador del día mundial contra la homofobia: "La palabra "homofobia" hoy en día es conocida y reconocida por un gran número de países. La palabra "LGBT-fobia" es prácticamente desconocida salvo para un cierto número de activistas". Pues eso.

- en cuarto lugar, y para mi el más importante, es que la fuerza teórica del término homofobia no la tiene el de elegetebefobia. Homofobia no se refiere al odio contra los maricas, sino al rechazo de todas aquellas personas que se salen de sus roles de género (esto incluye a las transexuales y a todo hombre que no hace cosas de hombre y a las mujeres que no hacen cosas de mujeres) y de todas aquellas personas que se salen de la heterormatividad, es decir, aquellas que sienten deseo sexual por otras personas de su mismo sexo (esto incluye a gays, lesbianas y bisexuales). A partir de aquí podemos hablar de formas específicas de homofobia como la lesbofobia, la bifobia, la transfobia o la plumofobia... pero no os aburro con estos temas de nuevo.


Así que, nenas, este sábado, contra la homofobia, todas a la manifa. Bueno, excepto las que por motivos laborales (¡qué duro es currar en finde!), tengamos que saltárnoslas. Ummmmm, hablando de saltar: creo que este año me ahorro romperme el otro tendón de aquiles. Todo tiene un lado positivo.


domingo, junio 10, 2007

 

Cambios



Ufff, me echan la bronca desde La Blógola porque llevo más de un mes sin publicar nada en el blog. Si a Espe eso de alaaaaargar las listas de espera para ver al médico más allá de treinta días le ha dado buenos réditos electorales, a la doctora queer quizás también le sirva para, por ejemplo, tener colas y colas esperándome. Que conste que ya avisé hace unas semanas que mi nueva vieja vida me había hecho cambiar la periodicidad del blog porque el cuerpo no me da en estos momentos para un post semanal.

Eso sí, regreso con algunos cambios en la bitácora, como los enlaces al "mundo queer" que os invito a visitar. Ya sabéis que yo no soy queer (ni siquiera fui a Barcelona a rendir tributo a la Butler), pero con este nombre no me queda otra que ponerme al día.

Llevo unas cuantas semanas queriendo escribir sobre el resultado de las elecciones y esta tarde dominguera por fin tengo tiempo para sentarme a ello. Un cambio bastante significativo es que Las Palmas se sube al carro de París y Berlín: un candidato abiertamente mariquita -Jerónimo Saavedra- arrasa y será el próximo alcalde de la ciudad. A ver si las alcaldesas bollos y los futuros candidatos homo toman nota. ¡Ay, Sebastián, si no hubieras sido tan armario...! En Madrid todo sigue igual pero con algunos cambios significativos. Vais a disculparme que me ponga localista, pero esto del blog tiene una función de pataleta que hay que aprovechar. Los partidos "progres" madrileños nos regalaron unos candidatos impresentables (sólo se salvaba Inés Sabanés) y así nos ha lucido el pelo. Hace sólo cuatro años ganó la izquierda en la Comunidad y la cuchipandi del PSOE hizo que tuvieramos que aguantar demasiados años de gobierno de lo más rancio del país (con el permiso del planeta murciano). Ahora este periodo se prorroga en una perspectiva que se nos antoja interminable. De momento la doctora ha decidido exiliarse del foro durante unos meses como ya hicieron sus hermanas de forma definitiva. Eso sí, prometemos hacer visitas puntuales al orgullo y a las fiestas de la Paloma.

Ahora parece que los sociatas hacen propósito de enmienda y -con cuatro años de retraso- "dimite" Simancas. Y lo pongo entre comillas porque de dimisión, nada de nada, que ha dejado el cargo en el partido, pero recogerá su acta de diputado en la Asamblea de Madrid y parece ser que nos lo endilgarán de candidato en las listas del PSOE para el Congreso ¿así quiere ganar ZP en Madrid? Eso sí que es tener morro y chupar del bote. Al menos en eso Sebastián ha sido más coherente y ha dejado la política para volver a su antiguo puesto como profesor.

Después del desahogo, contaros que estoy bastante animadillo con algunos cambios que voy percibiendo alrededor. Además de lo de Saavedra, me entero hace unos días que a uno de los protas de "Anatomía de Grey" le han echado de la serie por insultar como maricón a otro de sus compañeros. Me parece muy bien, porque seguro que si a él alguien le hubiese llamado negro, ponen de patitas en la calle a esa persona. ¿Os imagináis que cundiera el ejemplo en todos los trabajos? Lo agustito que íbamos a estar.

En todas las encuestas y estudios que se han hecho en España se refleja que aproximadamente un tercio de la gente es homófoba o, lo que es lo mismo, que la mayor parte de la gente es respetuosa con la diversidad sexual (dos tercios, para ser exacto). Lo que pasa es que ese tercio suele estar en posiciones de poder ("el lobby homófobo") y arman mucho ruido, como estamos viendo ahora con la resistencia absurda a la asignatura de Educación para la Ciudadanía y como vimos con la legalización del matrimonio homosexual. Este pequeño porcentaje homófobo supone un peligro andante, por ejemplo, en un aula, ya que pueden producir muchísimo sufrimiento y amargar la vida a un chico o una chica homosexual.

Hace un par de semanas tuve una experiencia que ilustra perfectamente los cambios sociales que estamos logrando con nuestras pequeñas y grandes luchas (visibilidad, acción política, movilización, etc.). Estaba en una Escuela de Magisterio de Galicia dando una charla sobre la homofobia en los centros educativos a futuros docentes y uno de los asistentes no sé cortó de hacer unos cuantos comentarios homófobos sobre "maricones". La profe le paró los pies y los comentarios se quedaron en su "petit comité". La sorpresa fue cuando, al terminar la charla, él hizo de nuevo un comentario homófobo en alto y uno de sus compañeros gritó su nombre diciendo: "¡Carlos homófobo!". De repente más de la mitad de la clase empezó a increparle: "¡Homófobo!, ¡Homófobo!" y el sujeto en cuestión se levantó y se puso a gritar: "¡Yo no he venido aquí a que se me insulte, también tengo derecho a que se me respete!". La situación fue bastante violenta pero pone de manifiesto que:

- la mayor parte de las personas heterosexuales (hombres y mujeres) están empezando a convertirse en aliados en las situaciones de homofobia, ya que han perdido el miedo a que piensen que ellos o ellas son homosexuales;

- tenemos que llevar el mensaje de la igualdad también a quienes no quieren escucharlo, ya que así se darán cuenta de que los homófobos, efectivamente, son minoría y la sociedad no los acepta.

Lo que está claro es que este chico, cuando sea profe el día de mañana, probablemente se cuidará muy mucho de hacer comentarios homófobos en el aula o en un claustro porque barruntará el rechazo social que le espera. Quizás sólo lo haga por eso, o por corrección política, pero es un paso adelante.


domingo, mayo 13, 2007

 

LGBT...



...es el acrónimo que se utiliza ultimámente para definir a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales. Como no acoge toda la variedad de minorías sexuales y, además, muchas de las personas que se salen de la norma heterosexual no se ven reflejadas en esas identidades, se está dando un proceso de ampliación de siglas para ir incluyendo otras propuestas como lo "queer", la realidad de la intersexualidad o de aquellas personas que se encuentran en cuestionamiento de su identidad sexual ("questioning" en su versión inglesa), con lo que nos encontramos a veces con una sopa de letras tipo LGBTIQQ.

Dame una L

¡Viva el rollo bollo! Ayer ganó Eurovisión la representante de Serbia, Marija Šerifoviæ, con su canción Molitva:



Como puedes ver en el video, Marija no responde a los cánones de la feminidad y, además, ni es anoréxica ni especialmente mona. Por lo visto querían que saliera con faldita y tal, pero ella prefirió actuar tal y como es, sin importarle que los demás pensaran que se había dejado la tanqueta a la puerta. Sin embargo, lo peor de todo no ha sido que le gusten ropajes y cortes de pelo que nuestra cultura clasifica como masculinos, sino que parece ser que la chica es lesbiana y eso sí que no se le perdona ni aquí ni en los balcanes: los foros de internet están cargaditos de frases y comentarios lesbófobos tras la victoria de Marija. No era mi favorita pero, qué queréis que os diga, estoy encantado con que haya ganado una lesbiana que no se cortaba ni en sus formas de vestir ni en sus guiños y miraditas a las chicas del coro, que no paraban de hacer manitas entre ellas y tocar a Marija. Esto sí que es bollería fina y auténtica, y no el rollo prefabricado de las t.A.T.u.

Dame una G

Andaban indignadísimos los comentaristas de Eurovisión en la Primera de TVE porque al parecer en el festival de este año había demasiada pluma y "se estaba convirtiendo" en un evento gay. ¡Qué valor! ¿Cuándo no ha sido gay el festival de Eurovisión? Si entre Remedios Amaya y Rosa de España las maricas eran las únicas que veían el festival... Mariano Mariano -que hacía de comentarista- decía que no le parecía bien que la gente hiciera gala de su condición sexual para intentar obtener más votos. Claro que se refería a la ganadora haciendo gala de su lesbianismo, o quizás a las representantes de Ucrania y su petardeo extremo. Al parecer ni los comentarios sobre las rusas vestidas de colegialas reprimidas que no paraban de hacer gestos sensuales ni las insistentes referencias a las piernas de la representante de Macedonia tenían nada que ver con la condición heterosexual. Claro que según otro de los eminentes comentaristas de la noche, Alfredo Amestoy (¡sigue vivo!) esta proliferación de drag queens, bollos, mariconeo, plumas y lentejuelas se da porque desde occidente hemos contagiado a los países del este nuestras decadencias... (frase textual).

Dame una B

Dejamos atrás Eurovisión para comentar algo que no deja de ser sorprendente: la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales ha necesitado 15 años para incluir la B de los y las bisexuales en su acrónimo. Desde el congreso que celebró la semana pasada, la organización se ha convertido en FELGTB. Eso sí, dejando la B para el final (a pesar de que debería estar junto a la LG, ya que se trata de una orientación sexual más) y en contra de lo que ocurre en todas las organizaciones del mundo, que prefieren poner LGBT. Y es que, queridas lectoras, ser bisexual es lo peor que se puede ser, ya que todo el mundo piensa que lo que te ocurre es que no te has definido aún, que eres una lesbiana o gay en transición o que, simplemente, eres un salido/a que haces a todo. Mi amigo A., al que le gustan los chicos y las chicas, decidió hace unos años decirle a todo el mundo que era gay, ya que le resultaba mucho más fácil eso que tener que explicar que le gustaban las personas independientemente de su sexo. Y es precisamente entre los gays y las lesbianas donde las personas bi tienen más problemas de aceptación. ¡Viva la tolerancia rancia!

Dame una T

Me lo ha contagiado mi novio, que está fascinado con él, y llevamos los dos un par de semanas buscándole por internet, bajándonos sus cosas del emule, leyéndo sus entrevistas. Es Buck Angel, un pornostar transexual de mujer a hombre. En primer lugar está bien bueno; en segundo lugar es súper inteligente ("lo que yo tengo de especial es que soy un pedazo de macho con un gran coño"); en tercer lugar es estrella del porno y trabaja -es decir, folla- tanto con hombres, como con mujeres, como con personas transexuales y transgénero. De hecho es el primer trans que aparece en una peli porno gay (Circus Noir); ha realizado la primera escena porno entre un trans masculino y femenino (Alannah's Big Boob Adventures) y también entre un transexual con coño y una mujer biológica.

Y, encima de todo, es bisexual. Aunque yo creo que este chico es el colmo de lo queer. Esto es lo que contaba en las páginas de la Shangay Express: "Me gustan los tíos. Me encanta estar con hombres malotes y sexys, pero me gustan también las mujeres. No es una cuestión de género, sino de cómo sea cada cual. Si me atrae la persona, me lo pasaré bien en la cama con ella. No es una cuestión de ser "gay" o "bi", sino de ser "sexual" dependiendo de con quien".

Gracias a las chicas del Colectivo Viscoelásticas tuvimos el pasado finde un taller de performatividad del género. Yo quería performarme en mujer fatal, exitosa y monísima, pero me di cuenta que mi cuerpo no daba para más que para una señora desengañada que prefería estar sola antes que con algunos de los heteros de masculinidad tradicional que campan por ahí. Es que, desgraciadamente, los chicos heteros de las nuevas masculinidades son demasiado jovenzuelos para toda una Doctora Queer. En la foto estoy con mi amiguita Karola, un poco barbuda, pero es que desde que conoció a las Fellini, quiere ser como ellas. Por cierto, si tenéis la oportunidad de ver a las Fellini (en Madrid todos los domingos), no os las perdáis. Buenísimas.

Y ya que estamos tan doctas hoy, os paso este enlace por si queréis ir a ver a la megastar de todo esto del queer, la filósofa Judit Butler, que "actuará" gratix en junio en Barcelona en la única parada española de su gira europea.


lunes, abril 30, 2007

 

Soledad



Cuando haces una investigación y llevas 5 ó 6 entrevistas a las espaldas, en seguida empiezas a notar cuáles son los temas que tocan la fibra sensible de la persona a la que estás entrevistando, dónde están sus tabúes, dolores y llagas.

Antes de comenzar mi trabajo de campo para la tesis, pensaba que uno de los temas que más me costaría tratar en las entrevistas era el de la sexualidad: el hecho de que la gente -especialmente mujeres- me contara a mi cosas sobre su vida sexual podría ser complicado. Mi sorpresa fue que a la mayoría de los hombres y mujeres le encantaba hablarme de sus relaciones y prácticas sexuales sin ningún pudor y que nadie me dijo que el tema le hiciera sentir mal o incómodo/a.

La sorpresa vino con la soledad, otra de las cuestiones que yo llevaba en mi guía de entrevista. Ha sido prácticamente la única cuestión en la que no una, sino varias personas, me han dicho que preferían no hablar sobre el asunto y muchas otras a las que se le removían cosas cuando yo sacaba el tema.

Y es que en nuestra cultura existen numerosos dispositivos sociales que nos llevan a la mayoría a seguir el caminito que nos viene marcado: sentir atracción sexual por una persona del otro sexo, tener relaciones sexuales con ella, enamorarnos, casarnos, tener hijos, una casa, un coche, un perro o gato... Las personas homosexuales nos hemos visto expulsados de esta secuencia, pero no de su influjo: una vida sólo tiene sentido si te enamoras y la compartes con otra persona, aunque sea del mismo sexo.

El primer elemento que dificulta (aunque no hace imposible) el sentirse bien sin tener pareja es la identificación de soltería con soledad, algo que no es verdad. Yo he estado mucho tiempo sin pareja y no me he sentido solo en ningún momento ya que tenía mi familia, mis amigos y amigas, mis compañeras, mis ligues y polvetes de una noche, e incluso algún que otro "love affair" de semanas que iban cubriendo cada uno las distintas parcelas que necesito para estar feliz: conversación, cariño, afectividad, sexo, planes...

Adolecemos, por otro lado, de una falta de referentes de personas solteras y felices, y eso era algo que sí aparecía en la serie "Sexo en Nueva York" (yo creo que también es una de las razones de su éxito). Tengo en mente a Carmen Alborch: soltera, divina y poderosa. Ella escribió un libro titulado "Solas" que se convirtió en un éxito de ventas probablemente por la demanda que hay de referentes en este sentido. No olvidemos que según el censo de 2001 el tipo de hogar más común es el unipersonal y además es de los que más crecen. El subtítulo de su libro es "gozos y sombras de una manera de vivir" porque, claro, todo estilo de vida tiene sus ventajas y desventajas.

De hecho, cuando estás en pareja muchas veces añoras la soltería y cuando estás sin pareja te mueres por tener una. Yo ahora estoy emparejado y os confieso que me ha costado quitarme mi identidad de soltera, como a mi amiga Ana: tantos años con ella que cuesta un poco pensarse a dos. Aunque ahora estoy feliz en pareja (con sus "gozos y sombras", claro) hay veces que sí que necesito mis espacios personales. Claro que cuando no tenía pareja, de vez en cuando también huía a la playa en temporada baja para pasar unos días solo conmigo mismo. Y a mucha gente esta idea de pasar unos días sin nadie alrededor le horroriza. Casi tanto como la idea de "los espacios" personales a nuestro amigo Dani, aunque no entendí muy bien el por qué.

En fin, que yo creo que cada persona tenemos nuestros momentos vitales en los que necesitamos estar con nadie, poca o mucha gente; con alguien o alguienes especiales; que además a veces queremos que esa persona sea la misma con quién tenemos relaciones sexuales y encima sentir las mariposas en el estómago todo el rato y durante toda la vida. A veces es demasiado pedir y, quizás, lo mejor es ir adaptándose y disfrutando de lo poco o mucho que vaya llegando.


domingo, abril 22, 2007

 

Cumpleaños



Quizás esta entrada tendría que haberla hecho el próximo domingo, que es mi cumpleaños. Ese día cumpliré además 50 entradas en el blog. Pero hoy hace justo un año, el 22 de abril de 2006, escribí mi primer post en esta bitácora. Y, oye, eso de llevar un año en la red, es una pequeña satisfacción. Las pequeñas cosas de la vida que uno puede disfrutar: como verse un capítulo de Sexo en Nueva York mientras desayunas un domingo por la mañana sin resaca. Por cierto, ya he terminado la sexta temporada y me ha parecido un final de lo peor ¿dónde quedó la reivindicación de la soltería? ¿la posibilidad de ser feliz sin pareja y/o sin hijos?

Lo de cumplir 36 años lo llevaría bien si no fuera porque estoy más gordo, más cansado y, sobre todo, más achacoso que jamás en mi vida. Aunque confieso que estoy deseando que llegue el año nuevo a ver si cambio de ciclo, porque los 35 no me han ido muy bien que digamos: rotura de tendón, paliza y -ahora- vértigos. Menos mal que tener a mi enfermero amoroso al lado ha hecho todo mucho más llevadero. El caso es que estos mareillos de la última semana me han obligado a aparcar una vez más la tesis y también mi viaje al Contrapasmo, que se celebra hoy.

Esta romería surgió de un grupo de mariquitas y bolleras que decidieron sacar a la Virgen en procesión por los carriles de la huerta y a quienes se unieron las y los lugareños con paparajotes de por medio. A partir de ahí, lo demás es historia: un milagro por aquí, unas lluvias por allá, mucho mariconeo, mucha juerga y mucho sexo y la procesión se ha convertido en una romería muy salá a la que ahora parece que le quieren quitar el lado marica para convertirla en algo serio. Quelle valeur! El quid de la cuestión es que parece que hay intereses materiales de por medio. En fin, como la vida misma. El año pasado fuimos una delegación de "Antropólogas con fronteras" y nos decidimos a filmar un docu que aún ni siquiera hemos podido empezar a montar. Una amiga bollo nos dijo que lo deberíamos llamar "El origen de la religión". Y no le faltaba razón a la muchacha.

Total, que de momento pospongo la segunda visita a la huerta aunque, visto el revuelo que ha organizado el zaragüel delicioso, quizás debería no posponerla demasiado. De todos modos, el próximo verano pasaré un mes y medio por el Mar Menor, a ver si los lodos me hacen bien. ¡Qué ganas de revolcarme por el barro pestilente!

Ya decía yo hace un año que de doctora y de queer tengo poco. Tampoco mucho de petarda... aunque hay quien califique esta bitácora como tal. Y no porque ser doctora, queer o petarda sea algo negativo (tres desiderata de mi vida), sino porque aún no he llegado a ello. Acabo de conocer a mis ciberalmas gemelas con las que estoy conectada por el punto G: A ti, ¿qué te gusta? y, qué queréis que os diga, ellas sí que saben hacer un blog divertido y entretenido. La cosa es que hemos tratado muchos temas comunes y es curioso leerlos desde otro punto de vista. Si mi post más visitado es el de pollones, mi entrada favorita del blog de mis cibergemelas es su tratado sobre la morfología de las pollas (me he prestado alguna fotillo y todo). Un must, que dirían los gringos. Eso sí, después de leer su blog fresco, petardo y ocurrente, no he podido evitar sentirme un poco más mayor.

Pero bueno, como hablaba ayer con Kika, ser mayor está de moda, así que: viva las canas, las tripitas y, sobre todo, sobre todo, la madurez. (Quien no se conforma, es porque no quiere).


domingo, abril 15, 2007

 

Paparajotes



Me he pasado diez días en Murcia intentando avanzar con la tesis pero allí han sido las "fiestas de primavera" y, claro, no he podido escapar a la tentación de hacer un poco de turisteo y juerga. Los paparajotes son hojas de limonero rebozadas en harina, huevo y azúcar y Lady Godiva y yo nos tomamos algunos con un poco de café de olla. Paparajote es tambien mi marca favorita de camisetas: antes siempre que pasaba por la ciudad iba a su tienda, pero desgraciadamente hace un par de años que no sacan tallas ni diseños para chicos.

El día grande de fiesta, el día del bando, Murcia se convierte en un macrobotellón con trajes regionales que está muy bien y en el que según cuentan, folla todo el que quiere. Y es que el alcohol siempre ha ayudado mucho a esto de desinhibirse y en la mayor parte de fiestas patronales quien más quien menos se abandona al hedonismo y al relativismo moral.

Hablé con mi amiga Maru mientras me comía el mejor cruasán de la península y me comentó que tenía ganas de mudarse; hablé con la mitad murciana de las chicas a las que les gusta el porno, y me contó que ella salió de la ciudad en cuanto pudo; pero yo -la verdad- es que me lo paso genial cada vez que voy a la huerta. La gente que yo conozco allí es modeeeeeerna, cañera y alternativa y, encima, una de mis bitácoras preferidas es también de la tierra: ¡no os perdáis Planeta Murciano!. Recomendadísimo.

Probablemente sea que en los sitios donde hay más conservadores y rancios (aquí abundan los peinados de peluquería a lo Isabel Tocino, las mochilas del foro mundial de las familias y los pendientes de perlita), la gente que no pasa por el aro se tiene que ir al otro extremo o, directamente, irse de la ciudad.

A mi me llamó la atención la gran cantidad de "drag kings" que pululan por las fiestas murcianas. Y es que más del 80% de las niñas, chicas y mujeres prefieren vestirse con el traje regional de varón (más barato y ligero) que con el de mujeres: monísimo, carísimo y pesadísimo. Ellas sí que saben. No es de extrañar, porque Murcia ha sido, es y será una de las capitales maribollos del mundo mundial. Cuentan las mayores del lugar que ya durante los años de la transición venían maricas de toda Europa y de América a volverse locas a Murcia. Hoy hay una macrodiscoteca de ambiente en medio de limoneros y promociones inmobiliarias a las afueras de la ciudad como yo no he visto ni en Madrid ni en Barcelona. Y, para muestra, un botón: me voy a pasear por el malecón (que no va paralelo a la playa o la ribera, sino entre huertos) y me encuentro con esta pintada: "bollo power".

Lady Godiva me llevó a dar una vueltecita por la orilla del Segura, la zona de cancaneo. Ya lo decía César: "donde hay agua, hay una marica lista para ligar". Playas, saunas, riberas, puertos, baños, balnearios, piscinas... Me contaba mi ex que conoció a su novio hace unas semanas en la piscina de Son Hugo, en Palma. Pero no en las duchas de los vestuarios masculinos como ocurriría en la piscina del Lago o en La Latina, sino mientras se hacía unos largos: miradita mientras respiro a crowl, te chequeo el culo por debajo del agua cuando nadas a espaldas y, al dar la vuelta al final de la calle, te quitas el gorro para que me haga una visión de conjunto y nos tomamos una cola a la salida. Todavía me acuerdo del día que fuimos a los Baños Árabes de Madrid, con tanto calentón, un par de chicos se lo montaron en la ducha mientras sus novias esperaban tomándose un té arriba.

Y este miércoles, otra vez a la huerta, para escaparme el domingo a la romería del Contrapasmo, la advocación mariana más maribollo de la urbe y el orbe. ¡Si Ratzinger levantara la cabeza !


domingo, abril 08, 2007

 

Desaparecido



Me dicen el desaparecido… pero sigo vivo. Me gustaría contaros que me he tomado unas vacaciones sin avisar, pero lo cierto es que ha ocurrido todo lo contrario: las últimas semanas fueron una locura de estrés y el domingo no tenía ganas de ponerme a escribir. Como tengo muy claro que esto de la bitácora tiene que ser algo que me apetezca hacer, sencillamente decidí no hacerlo. Así que, entre que no he escrito hace tiempo y que las últimas semanas que lo hice no fui muy puntual, creo que ya no puedo decir que sea este un blog de periodicidad dominical. De todos modos, si quieres estar informado/a de su actualización, mándame un correito y te añado a la lista de alertas.

Se me han pasado por la cabeza muchas cuestiones sobre las que escribir aquí en estos días que he estado desaparecido de la blogosfera, pero me quedo con una que ha sido recurrente en este último ciclo: las maricas y bolleras en el armario.

Comentaba por aquí que yo creo que cada persona sabe a quien contarle su vida o no y cuando debe decirlo y cuando no, pero parece que lo que sí conviene para llevar una vida sana si te gusta la gente que es de tu mismo sexo, es tenerse asumido ante uno mismo / misma. Si bien la homosexualidad hace tiempo que dejó de ser considerada una enfermedad, los psiquiatras siguen pensando que es problemática cuando uno es homosexual y no se acepta como tal. Y yo creo que mucho de eso hay detrás de bastantes armarios.

¿A qué viene todo este rollo? Pues veréis, esta semana he tenido que presentar una investigación sobre homofobia y enfrente tenía, entre otras, a una de estas personas en el armario. Ya antes de sentarnos empezó a ponerlo todo en cuestión y luego soltó joyas tipo: “decir maricón no es un insulto porque eso es algo que hacemos todo el mundo sin mala intención”. Yo estaba indignadísimo: ¡parecía que tenía enfrente al Foro de la Familia! Era obvio que la mujer tenía sus reticencias con esta cuestión, pero de ahí a no reconocer que la homofobia existe, hay un trecho importante. Lo que ocurre es que las personas en esta situación son también homófobas porque tienen homofobia interiorizada. Es algo así como las mujeres machistas o los obreros de derechas. Y tienen un peligro…

Conecto todo esto con el tema del candidato a alcalde de Madrid por el PSOE, Miguel Sebastián. No sólo la Zero, sino en
muchos foros se comenta que es homosexual, lo cual -como han demostrado en Berlín o París- no sería ningún tipo de hándicap. El problema es que escucho cada vez con más insistencia que se trata de un gay en el armario. Ya tenemos un par de alcaldesas de grandes ciudades españolas en la misma situación y, la verdad, más bien poco (por no decir nada) han hecho a favor de los gays, lesbianas, bisexuales o transexuales. Sebastián rehuye cualquier mención al tema y, por lo visto, le molesta bastante. Como nos descuidemos, dentro de poco comenzará a poner querellas como Alejandro Sanz o Tom Cruise. Con lo guay que hubiera sido tener la oportunidad de poder votar por un alcalde marica y orgulloso de serlo como Pedro Zerolo (y de paso con discurso social y no de tecnócrata). Sniff, sniff.

En fin, todo esto no hace más que recordarme lo importante que es aquello del orgullo gay: estar orgulloso de lo que eres y quererte a ti mismo es lo más importante para poder querer a los demás y hacer un mundo mejor. ¡Vaya sermón! Pero bueno, al fin y al cabo estamos en Semana Santa…

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